jueves, 1 de octubre de 2009

La escala del tiempo está rota - se pregunta - absorbiendo un poco de alcohol mezclado con tabaco.
en realidad está muerta - responde el muchacho taciturno de al lado.
¿cómo sabré que en realidad no hay instantes sino acciones claras y simples?
dotar de sentido a lo conocido es la tarea del autor, nublar los ojos es preciso ante el miedo.
saldrán los lobos hambrientos de diásporas y cadáveres axiomáticos. tú, tú tan sólo te dedicas a fumar - asintió ethel.
una a una el cielo forma las nubes, los colores, tu corazón palpita y el beat exacto está ahí... ahí... ahí... un dos tres, un dos tres, cuando se detenga supongo y solamente lo será por un relámpago, la miel del árbol caerá tristemente en mi alcoba, en ese entonces sabrás que el instante que buscas ha terminado, por lo tanto, el absurdo no existirá, ya no habrá cerraduras, ni el señor del pan, ni la cola de las tortillas, ni el vecino chingavida,¡no!, no habrá nada absurdo, sólo estarás tú disfrutando los momentos mágicos de la vida: movimiento del árbol del parque a las 5:35 pm con 14 ´C, el avión cruzando el éter. sabes que eres muy dulce pero la verdad es que la vida es muy crüel, por eso tomála del pescuezo y tuercela, clávale un puñal para que vea qué se siente... a ver si así nos da un instante más sublime y concreto. Andá y conservá los menjurges del profesor, demuestra tu capacidad persuasiva con el asfalto ennegrecido, endiablado, los fantasmas peatonales se caerán y comentarán: " Pase señor, tenemos tanto qué charlar, le parece bien a las 5 en punto junto al puente, ¡sí! ese el de color verde de la avenida salsipuedes, nos agradaría mucho su presencia, toma café, té o solamente agua..." conservaras la calma y serás amable, les dirás que no, y tomarás el tren de tus pies, caminarás lento, y cuando menos te lo esperes sabrás que has llegado a casa, te darás cuenta de las casas entristecidas, de lo sinvida que tiene tu calle, tu vecindario, tu puerta y hasta tu perro, la soledad te arropará adentro, tal como ha sido siempre, tú, tu nariz, y tus sentidos desbordándose al máximo... estoy corriendo contigo, estoy corriendo contigo, estoy corriendo contigo, te esperaré bajo el árbol, ese el de la trementina azul...

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