Tan lejana tu sonrisa y tu encanto de noche,
tan deprisa es la hora en el corazón de la llama,
tan perfecta la música en mis venas,
tan lunar la pizca de agua en tus almenas,
tan genial...
Solo, espero los segundos en mis ojos aunado a
la suavidad de los colores y la cadencia del movimiento.
El ritmo es el mismo desde aquel día ya que
todo pasa lento en el reloj de mi memoria,
todo aquí deviene sin ti...
Sin nada a qué recurrir, todo metafísica al pensarte es vana
superflua, aguda y grave,
y es que todo se ha vuelto gris
como un Do sostenido, o un giro mortal.
Cuento el latido del instante en que me fui,
del no soñar y no sentir, del no saber ni dónde ni cuándo
acaso un por qué, ni para qué buscar la estatua en la calle desnuda
de sabiduría que no
podrá reclamar su paz perpetua
con gestos anónimos y miradas inmortales.
Sólo así podré gozar la tan esperada hora
la de otoño y la fatal...
Al final ya sólo quedan mis manos escanciadas de un poderoso
y triste llorar...
Y es que pasa siempre y ahora, es este recurrente tedio mortal,
la voz inefable que a mi estancia llega, como un desafío a mi llama
o simplemente como el Caronte en su ansia de recordar,
ya sólo requiero un poco de agua que me ayude a olvidar,
a no soñar a no sentir y tan sólo esperar
en este mar incierto naufrago
con una esquila rota y alas cansadas de tanto volar...
Seguro suena a requiebro pero no es nada de eso, es más,
esta angustia de comienzos de siglo y que jamás termInará...
.
Instantes en que voy volando
Y al corazón:¿Quién le dio tanto tiempo, espacio?... De cómo la mordedura se hizo mortal. Cabe ne cadas virtus nescit labor grade puella mujer
jueves, 11 de noviembre de 2010
sábado, 26 de junio de 2010
sigfrid
Qué dragones, qué ilusiones iluminan tu ensueño y te custodian
entre orquideas lapislázulis y amatistas nunca vistas?
Lo quiero saber...
Dime dónde estás y estaré ahí con loco empeño
quebrantando tus hechizos.
Si eres sombra seré una sombra.
Si eres un sueño seré ese sueño [...]
Todas las noches observo la luna buscándote entre sueños tan profundos
y sólo me pregunto: cómo llegar a ti?
Si todo lo tienes, si eres tan luz, tan agua, tan tú
palpando la ondas suaves, viajando entre las aves...
Sólo sé decirte que:
yo no sé para que digo estas cosas si nadie ha de entenderme
si yo mismo a fuerza de escribir conozco lo bello de tus ojos,
el aroma de tus palabras, y nos quedamos así, como si nada...
No comprendemos que dejar las palabras guardadas puede ser más dificil
que dejarlas regadas en el corazón...
Vinimos a ser ríos en constante movimiento, aun cuando yo me quede en el caudal
sabré que estaré esperando en el fuego, entonces te darás cuenta de mis palabras, sensibles al tacto sensorial...
Afuera, la noche luminosa inspira el saberte inmarcesible entre risas y curiosidades insondables,
afuera de nuevo está la luna observando este malestar metafisico, por no madurar en el preciso instante, deambulo entre palabras demasiado sinceras.
Llamas mi mirada, me meto en tus ojos, cuidado, existe un anhelo...
Yo no sé qué tengo dentro, parece un vértigo milenario
con luces fulgurantes y llamas de emoción,
debo olvidar certeramente para mantener mi salud mental que raya en la locura
pues te sueño en el dia y despierto con tus ojos.
Requiebros que duran una eternidad, regaños tan callados,
música que alienta las sístoles inefables, inefables tus palabras que traspasan paredes
capilares.
El yelmo de mambrino está roto.
Prometo guardar tu corazón entre campos de amatistas con esa luz de luna ténue y cálida,
prometo enriquecerlo con gardenias y nardos, estamparlo de dragones de jade en pleno invierno
de agua lunar, limpiarlo de comisuras y hacerlo más alegre.
No es que me tengas sino que disfruto el saberme...
entre orquideas lapislázulis y amatistas nunca vistas?
Lo quiero saber...
Dime dónde estás y estaré ahí con loco empeño
quebrantando tus hechizos.
Si eres sombra seré una sombra.
Si eres un sueño seré ese sueño [...]
Todas las noches observo la luna buscándote entre sueños tan profundos
y sólo me pregunto: cómo llegar a ti?
Si todo lo tienes, si eres tan luz, tan agua, tan tú
palpando la ondas suaves, viajando entre las aves...
Sólo sé decirte que:
yo no sé para que digo estas cosas si nadie ha de entenderme
si yo mismo a fuerza de escribir conozco lo bello de tus ojos,
el aroma de tus palabras, y nos quedamos así, como si nada...
No comprendemos que dejar las palabras guardadas puede ser más dificil
que dejarlas regadas en el corazón...
Vinimos a ser ríos en constante movimiento, aun cuando yo me quede en el caudal
sabré que estaré esperando en el fuego, entonces te darás cuenta de mis palabras, sensibles al tacto sensorial...
Afuera, la noche luminosa inspira el saberte inmarcesible entre risas y curiosidades insondables,
afuera de nuevo está la luna observando este malestar metafisico, por no madurar en el preciso instante, deambulo entre palabras demasiado sinceras.
Llamas mi mirada, me meto en tus ojos, cuidado, existe un anhelo...
Yo no sé qué tengo dentro, parece un vértigo milenario
con luces fulgurantes y llamas de emoción,
debo olvidar certeramente para mantener mi salud mental que raya en la locura
pues te sueño en el dia y despierto con tus ojos.
Requiebros que duran una eternidad, regaños tan callados,
música que alienta las sístoles inefables, inefables tus palabras que traspasan paredes
capilares.
El yelmo de mambrino está roto.
Prometo guardar tu corazón entre campos de amatistas con esa luz de luna ténue y cálida,
prometo enriquecerlo con gardenias y nardos, estamparlo de dragones de jade en pleno invierno
de agua lunar, limpiarlo de comisuras y hacerlo más alegre.
No es que me tengas sino que disfruto el saberme...
sábado, 10 de abril de 2010
quizá algún día
La mirada de tus palabras fue demasiado cálida a las tres de la tarde,
cándor de primavera tu dulce charla a las tres de la tarde,
como si los duraznos se comieran la mañana, la noche y el día...
Devienen los segundos sobre mi rostro y sólo se me ocurre pensar en ti:
tu manera de ser tan arrebolada, la sensación de filigrana que guardan tus brazos,
tus historias de magia, misterio y sensación,
o las cajas llenas de botones que guardan mil maravillas.
Sabes que te debo mucho aunque pienses que te debo nada.
Como siempre me daré cuenta muy tarde, cuando en el reloj sean las 3:15 de la tarde,
cuando hayamos salido y sucumbido ante la acera llena de faroles oxidados,
en ese entonces pensaré en cursivas y lineas rectas.
Qué difícil explicarlo, aún así probaré mi suerte
pero de todos modos es seguro que fallaré
o quizá algún día bajo cualquier pretexto llegue a necesitarte...
cándor de primavera tu dulce charla a las tres de la tarde,
como si los duraznos se comieran la mañana, la noche y el día...
Devienen los segundos sobre mi rostro y sólo se me ocurre pensar en ti:
tu manera de ser tan arrebolada, la sensación de filigrana que guardan tus brazos,
tus historias de magia, misterio y sensación,
o las cajas llenas de botones que guardan mil maravillas.
Sabes que te debo mucho aunque pienses que te debo nada.
Como siempre me daré cuenta muy tarde, cuando en el reloj sean las 3:15 de la tarde,
cuando hayamos salido y sucumbido ante la acera llena de faroles oxidados,
en ese entonces pensaré en cursivas y lineas rectas.
Qué difícil explicarlo, aún así probaré mi suerte
pero de todos modos es seguro que fallaré
o quizá algún día bajo cualquier pretexto llegue a necesitarte...
jueves, 8 de abril de 2010
ललना दे ti
Sentí su mirada en la dermis,
de pronto un arrebol de primavera estremeció mi cuerpo.
Sabía que todo se había perdido.
El agua de su alma comenzó a disiparse
cual pluma de quetzal echada al viento...
Todo lo que necesitaba era un poco de risa, llanto y mar,
sabía que debía todo, pensabas que era nada,
Caracolito de arró se prendió el cielo...
de pronto un arrebol de primavera estremeció mi cuerpo.
Sabía que todo se había perdido.
El agua de su alma comenzó a disiparse
cual pluma de quetzal echada al viento...
Todo lo que necesitaba era un poco de risa, llanto y mar,
sabía que debía todo, pensabas que era nada,
Caracolito de arró se prendió el cielo...
martes, 9 de marzo de 2010
क...
verde es el color de las verduras,
¿no ha de ser también el color de la ternura?
De Paleta de colores
¿no ha de ser también el color de la ternura?
De Paleta de colores
sábado, 20 de febrero de 2010
Lolita
Hay algo en tu manera de ser
en tu sonrisa
en tu corazón de aljibe
en tus ojos acaracolados
en tu lunar afrodisiaco
hay algo que quiero saber...
en tu sonrisa
en tu corazón de aljibe
en tus ojos acaracolados
en tu lunar afrodisiaco
hay algo que quiero saber...
jueves, 18 de febrero de 2010
रेलासिओं abierta
Huellas impresas en mi rostro,
en mi corazón de esponja,
en el arrebol de invierno,
en la tarde que cae tan profundamente adormitada,
en tu risa,
en tus palabras,
en tus pensamientos sulfurantes,
en tus cascadas de algodón,
en tus fracasos,
en las estrellas que me dejan ver tu verdaderos sentimientos insensibles.
Qué pasiones tan vanas, no has entendido nada, no espero que lo hagas,
el pájaro en el barandal ya cantó su última nota...
El piano de cola tendió su escala al sol en Do menor.
Los huesos se desprendieron del tejado y comenzaron a tronar
¡Trick!
¡Track!
¡Crack!
en mi corazón de esponja,
en el arrebol de invierno,
en la tarde que cae tan profundamente adormitada,
en tu risa,
en tus palabras,
en tus pensamientos sulfurantes,
en tus cascadas de algodón,
en tus fracasos,
en las estrellas que me dejan ver tu verdaderos sentimientos insensibles.
Qué pasiones tan vanas, no has entendido nada, no espero que lo hagas,
el pájaro en el barandal ya cantó su última nota...
El piano de cola tendió su escala al sol en Do menor.
Los huesos se desprendieron del tejado y comenzaron a tronar
¡Trick!
¡Track!
¡Crack!
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