jueves, 21 de enero de 2010

अर्रेबोल दे इन्विएर्नो अर्रेबोल दे invierno

Arrebol de invierno

Este instante en que te siento en mi sangre
parece que la calma se apodera de mí.
Desarrollo sonidos con escalas agudas
y siento que las notas se disipan lentamente.
Te quiero, te quiero que me muero, lo siento tanto en mi sangre,
en mi cuerpo,
en tus ojos,
contigo,
sin nada,
me hielo con la garganta hastiada de pensamientos asequibles.
Te deseo dentro y fuera, esencia poderosa de jazmin y huertos secos...
A este corazón ya no le gusta dar explicaciones,
se porta como una esponja succionando caricias, aromas, cabellos y huellas rotas.
La esencia del cristal se rompe entre tus ojos aletargados de tanto amar,
este corazón se encuentra en huelga,
este loco amor de desatinos y agravios ya no quisiera seguir así,
perdiendo y perdiendo entre noches,
vasos indestructibles, calles mojadas de pies negros, grises, de almas rotas y vacías,
de huesos apasionantes,
de escalas sin fe alguna,
de tabernas enmohecidas,
del gran beat generacional,
de ti, de ti, de ti tremendamente apasionado...
Es por esto que sin freno alguno me aprisiono en mi celada,
me escondo entre las sabanas y proclamo tu nombre a las cuatro paredes, y desapareces y vuelves y desapareces y te vuelves mi fantasma triste y desvencijado,
cual pluma de quetzal echada al viento, cual mordisco de molusco exitado por la mar espumeante...
En estas noches desearía morir entre tus brazos con una caricia helada que guarde mi corazón en un reposo enterno y memorial, ¡sí! me perdí otra vez, otra vez y sin ninguna ruta o camino celestial, sin minotauro, sin migajas, sin hilo, sin nada, amada inmune a mis palabras, a mi corazón de esponja apasionado.

Pasión desbordada, ya no aguanto un segundo más, existirá un crepúsculo,
una caricia que aleve el tiempo y que lo distraiga de tus ojos mentirosos,
de tus besos mortales,
de tus palabras insensibles,
qué no ves que el corazón se estremece,
qué no ves que yo también me esfumo,
qué no sientes la humedad del cielo,
el color del arcoiris,
los destellos del mar,
los cantos de los pájaros,
acaso no distingues la sístole de la diástole,
déjame sólo con mi esponja y mis palabras sinceras que se ve linda la mar...

jueves, 14 de enero de 2010

Zayuri

Cuando advertí ya estaba cruzando tus ojos,
me disponía a encabezar la huelga de miradas pero
tu inmarcesibilidad me enajenaba, me hacía mío otra vez.
Como si fueras manecilla una y otra vez devenías el camino.
Como lentos fuegos o llamaradas incandescentes, así te disipabas en mi conciencia
de brisa nocturna y animal ambulante, lleno de cascabeles y caracolas rotas;
así de repente llegaste a mí, enlutada y con la cara larga, creyendo que yo podía solucionar tu volubilidad, no es así? Quizá estés de acuerdo conmigo: en que la luna y el sol se llenan de estupor barato, de aire contaminado, de pulmones irresolubles y tabaco enmohecido, es así, estamos de más en el globo ocular del pensamiento humano...Y es ahí cuando tus muslos ya no saben a pan,
se pierden entre crisálidas y alas rotas de mariposas tenues
entre aquellas miradas que me devuelven la tentación de ser sentidos por primera vez.
¿Sabes? quisiera que las avaras manecillas oxidadas se detuviesen un instante con tal de disfrutar este momento grácil, armonioso, superfluo... Mirar de reojo la sombra de tu cuerpo, tumbarme entorno al viento y sujetar las llamas de tus ojos...
Porque no sé decir te qui-e-ro sin soltar un suspiro o un grito mortal de corazón alborozado,
de ese corazón que come sonrisas risueñas,
saludos, gestos efímeros,
caricias mortales,
de ti, de ti, de ti, de ti, que come de ti,  de ti enormemente arrebolado,
con ataduras invisibles cual cascabelito de arroz y señor titiritero, así...
La esponja de labios se ha cansado de mimar los bellos faciales,
de mirar el cutis erecto ante la mirada del perfecto cazador,
del niño con anteojos azules y cono rosado.
No soy voluble, vana boba alterna del sentido y sobre todo del tacto,
parece que comprendes la posición en la que estoy cual sombra fugitiva, espacio de mis ojos...
El héroe está aquí, ven rápido a su búsqueda para disipar su odio y temor...