Arrebol de invierno
Este instante en que te siento en mi sangre
parece que la calma se apodera de mí.
Desarrollo sonidos con escalas agudas
y siento que las notas se disipan lentamente.
Te quiero, te quiero que me muero, lo siento tanto en mi sangre,
en mi cuerpo,
en tus ojos,
contigo,
sin nada,
me hielo con la garganta hastiada de pensamientos asequibles.
Te deseo dentro y fuera, esencia poderosa de jazmin y huertos secos...
A este corazón ya no le gusta dar explicaciones,
se porta como una esponja succionando caricias, aromas, cabellos y huellas rotas.
La esencia del cristal se rompe entre tus ojos aletargados de tanto amar,
este corazón se encuentra en huelga,
este loco amor de desatinos y agravios ya no quisiera seguir así,
perdiendo y perdiendo entre noches,
vasos indestructibles, calles mojadas de pies negros, grises, de almas rotas y vacías,
de huesos apasionantes,
de escalas sin fe alguna,
de tabernas enmohecidas,
del gran beat generacional,
de ti, de ti, de ti tremendamente apasionado...
Es por esto que sin freno alguno me aprisiono en mi celada,
me escondo entre las sabanas y proclamo tu nombre a las cuatro paredes, y desapareces y vuelves y desapareces y te vuelves mi fantasma triste y desvencijado,
cual pluma de quetzal echada al viento, cual mordisco de molusco exitado por la mar espumeante...
En estas noches desearía morir entre tus brazos con una caricia helada que guarde mi corazón en un reposo enterno y memorial, ¡sí! me perdí otra vez, otra vez y sin ninguna ruta o camino celestial, sin minotauro, sin migajas, sin hilo, sin nada, amada inmune a mis palabras, a mi corazón de esponja apasionado.
Pasión desbordada, ya no aguanto un segundo más, existirá un crepúsculo,
una caricia que aleve el tiempo y que lo distraiga de tus ojos mentirosos,
de tus besos mortales,
de tus palabras insensibles,
qué no ves que el corazón se estremece,
qué no ves que yo también me esfumo,
qué no sientes la humedad del cielo,
el color del arcoiris,
los destellos del mar,
los cantos de los pájaros,
acaso no distingues la sístole de la diástole,
déjame sólo con mi esponja y mis palabras sinceras que se ve linda la mar...
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