CANTO AL ALCOHOL
Canto al alcohol que con sus onzas me ha llenado de estupor
mil glorias y sabores en mi corazón desató
animó mi espíritu y después lo desoló.
Salud alegres bebedores
y derramar la copa de vino
antes de que la de vuestra existencia
se derrame, salud...
Canto con ganas y desvelo
con astucia y medición
canto desde la sangre
que llega hasta al corazón
Desde tus ojos puedo observar
aquella leve mirada que me incita a ebriar
la fórmula se vuelve anfitrión de mi obra
plagada de whiskey, malta y ron.
Tus cabellos sonoros declinan los días,
las semanas y hasta las tristes mañanas
sin mí, sin ti, sin nada, nonada.
Sabes que soy alcohol, que me yergues el espíritu
y me aludes a seguir de pie cayendo en redes de cristal
agazapado.
Vagos subterfugios de intereses
se posan en el pórtico del estupor barato de las calles
sin nombre y sin razón, en el alma ennegrecida, corroída
por el tedio y la herrumbre.
Vengan a mí unos cuantos grados, escalas sin medida
desde la memoria hasta el olvido.
Tus ojos tristes suspiran por un alivio, algunas palabras
algunos dulces celos de un amor barato y caritativo.
Caracolito de arró
caracolito de alcol, no me olvides ni me dejes en el piso
pues con tu cara inasible al tacto,
tú estás sin color, con sabor fuerte y perfumado
de un olor infranqueable
con deseo, lujuria y altivez: arrojo de una pasión desbordante.
Devuélveme lo perdido, lo agradable de vivir sin un destino
porque estoy muerto en mis sueños que ya no saben a arroz con leche
ni a miel con granos, ahora son inodoros y sin esencia alguna alma mía....
Y al corazón:¿Quién le dio tanto tiempo, espacio?... De cómo la mordedura se hizo mortal. Cabe ne cadas virtus nescit labor grade puella mujer
viernes, 27 de noviembre de 2009
miércoles, 18 de noviembre de 2009
V
Al tedio y la herrumbre
Por qué discutir por banas pretensiones,
Por qué enamorar a la casta naturaleza,
Por qué suplir mis cantos con irresolubles pensamientos: por ti...
Por ti tedio y herrumbre que has encauzado mi espíritu arrebolado en zanjas tan profundas que ya no pueden sentir más, porque has dispuesto en mi interior un selva de concreto y unas pastillas de eufórica emoción.
Sabrás hasta dónde he llegado cuando haya fracasado,
Cuando sin sentido absoluto caiga en la angustia y la tristeza infinita,
Es por eso que te canto como no sé cantar,
Como si de repente la vida se ME llenara de vasos rotos y techos coloridos,
Como si un ciego me llevara a oler unas flores,
Como el mendigo y su cucharon sucio,
Es por ti tedio y herrumbre que estoy en el hoyo,
En la tristeza de mi soledad, de mis golpes amoratados y mi memoria roída por gruesos libros,
Es por ti tedio y herrumbre que he llegado a soslayar mi calma tan tremenda, tan vasta, tan pura.
Hoy en día mi fuego se ha calmado, gritaré para ver cómo lo siente el corazón, cómo lo depura y lo vanagloria, cómo, poco a poco, el dolor se va irguiendo...
Por qué discutir por banas pretensiones,
Por qué enamorar a la casta naturaleza,
Por qué suplir mis cantos con irresolubles pensamientos: por ti...
Por ti tedio y herrumbre que has encauzado mi espíritu arrebolado en zanjas tan profundas que ya no pueden sentir más, porque has dispuesto en mi interior un selva de concreto y unas pastillas de eufórica emoción.
Sabrás hasta dónde he llegado cuando haya fracasado,
Cuando sin sentido absoluto caiga en la angustia y la tristeza infinita,
Es por eso que te canto como no sé cantar,
Como si de repente la vida se
Como si un ciego me llevara a oler unas flores,
Como el mendigo y su cucharon sucio,
Es por ti tedio y herrumbre que estoy en el hoyo,
En la tristeza de mi soledad, de mis golpes amoratados y mi memoria roída por gruesos libros,
Es por ti tedio y herrumbre que he llegado a soslayar mi calma tan tremenda, tan vasta, tan pura.
Hoy en día mi fuego se ha calmado, gritaré para ver cómo lo siente el corazón, cómo lo depura y lo vanagloria, cómo, poco a poco, el dolor se va irguiendo...
martes, 10 de noviembre de 2009
रेलातो 1
Relato
El brillo se ha oxidado lentamente, las calles saben a leche con hormigas, descienden en tumulto las extrañas miradas inquietas de paseantes con rumbo desconocido, aún lo recuerdo como si fuese ayer, como si de alguna manera te me hubieses grabado con aguja y tinta: llenabas las tardes con arroz y granos de miel, con esa suavidad que sólo tú sabias expresar; al final terminabas sin decir nada, como un niño ante la mirada obtusa del perro que ladra ferozmente.
Los faros se apagaban y seguían mi ruta, la senda del hábito perdedor, aquella rutina flagelante de la que todavía no puedo escapar, de esta manera perdido en discernimientos inútiles me armé de valor y saqué el As de la manga, sin saber que lo mejor se reservaba para lo último. Sólo algunos libros llegaban a impactar, a llenar esos huecos de tickets de entrada a un universo paralelo-alterno al nuestro, claro que mucho más agradable, es ahí donde puedo jugar a ser mago: jugar con el tiempo, con las armas llenas de lápices y sacapuntas, y prosigo la historia de mi vida en la que ninguna vez he ganado y siempre perdido, entre aulas y malas compañias. Llego a la pared roída por el tiempo acaso y me cubro hasta la cara con las sabanas, no quiero sabeer nada del mundo que he dejado tras de las cuatro paredes, tras de la sombra, porque nada hay ahí que no me ofrezca un buen silencio o una buena conversación.
Las calles atiborradas de vientos horribles que comen hasta los huesos se fueron poblando de sonrisas, de palabras espectrales, de tus canciones, de tus caricias, de tus falsos sentimientos, tu figura en el aire se llena de calma estremecedora, de relampagos mortales. Hemos abandonado los faroles oxidados y tomado la ruta dispar, ahora simplemente todo ha pasado, la calma ha sobrellevado nuestra amistad, por lo pronto sigue el viento en popa, seguro tendré razones para tenderme en el pasto y escribir poemas sueltos sin metro alguno, el instante nos arrobó peligrosamente, y tú ahí temerosa, deseando que un tren te lleve entre sus calderas de aquí para allá, sin aval, no se vale...
Esperaré corriendo en el bosque de orquideas... Para esto contraje los sentimientos más profundos, tedio y melancolía se fueron apoderando de mí, me sacaron del juego y perdí, poco a poco destrozé las raíces, tiré de ellas y construí una colonia de popularidad incierta hasta el punto de ser nada ni siquiera yo mismo, tenía lo que quería menos a ti, no me disgustaba la idea de tener recuerdos gratos y aventuras exitantes, no sé qué falló, quizá haya sido el exceso de cargas e ideas, algo existe en mi mente que no se puede aclarar,espero no sacrificar ideas...
Sólo me justificaré con ciertos fines, cuando todo haya finalizado, entonces tomaré el boleto y volaré hacia la represión, la libertad quizá fallida de Casal, aspirar a las regiones etéreas del Arte, allá donde vuelan los alciones sobre el mar....
Miraré de frente al sol y me sumergiré en falos de alegría, en sienes perfumadas y frondosas, después me perderé en tus pupilas verdes, en los nísperos que algún día bajamos de las estrellas fraguados de un sabor increíble, todo lo que deseo es que hayas sido feliz aun cuando nos hayan arrebolado las palabras, aun cuando nuestras ilusiones hayan fracasado por banas mentes insanas, el recuerdo de haber estado ahí me llena con un sudor fresco y delicioso, plantaciones de cafe, hongos silvestres y avellanas, dulces mangos, alegres campanas, quiméricas pasiones...
Porque te quiero como no sé querer, como si se llenara mi presencia de agotadoras y asfixiantes mariposas, como cuando te dije te quiero y no oíste bien, te hiciste la loca, ahora es demasiado tarde ¿no crees? por qué venir a invitarme a mil partes, acaso querés reponer tu error, acaso te habrás dado cuenta de mi risa insólita que es de amor, de angustia, de tedio enloquecido, quizá ya te hayas dado cuenta, ahora sólo falta que caigas en derredor... Ahora sólo falta tu espacio, tu aliento, tú, el tú, sólo tú...
Todo eres tú, todo eres nada, el hueso de la vida que ya no me place roer.
La esponja de mi corazón ya absorbió tus encantos, los ligó a mallas de acero oxidable y quejumbroso.
Los páneles solares dejarán de brillar, ahora la noche se posará en mi camino, cuervos espectrales, sensaciones ignotas con panes desesperados...
No soy un buen perdedor, qué más da, si los higos saben a gloria: tus besos sabrán a eternidad.
El brillo se ha oxidado lentamente, las calles saben a leche con hormigas, descienden en tumulto las extrañas miradas inquietas de paseantes con rumbo desconocido, aún lo recuerdo como si fuese ayer, como si de alguna manera te me hubieses grabado con aguja y tinta: llenabas las tardes con arroz y granos de miel, con esa suavidad que sólo tú sabias expresar; al final terminabas sin decir nada, como un niño ante la mirada obtusa del perro que ladra ferozmente.
Los faros se apagaban y seguían mi ruta, la senda del hábito perdedor, aquella rutina flagelante de la que todavía no puedo escapar, de esta manera perdido en discernimientos inútiles me armé de valor y saqué el As de la manga, sin saber que lo mejor se reservaba para lo último. Sólo algunos libros llegaban a impactar, a llenar esos huecos de tickets de entrada a un universo paralelo-alterno al nuestro, claro que mucho más agradable, es ahí donde puedo jugar a ser mago: jugar con el tiempo, con las armas llenas de lápices y sacapuntas, y prosigo la historia de mi vida en la que ninguna vez he ganado y siempre perdido, entre aulas y malas compañias. Llego a la pared roída por el tiempo acaso y me cubro hasta la cara con las sabanas, no quiero sabeer nada del mundo que he dejado tras de las cuatro paredes, tras de la sombra, porque nada hay ahí que no me ofrezca un buen silencio o una buena conversación.
Las calles atiborradas de vientos horribles que comen hasta los huesos se fueron poblando de sonrisas, de palabras espectrales, de tus canciones, de tus caricias, de tus falsos sentimientos, tu figura en el aire se llena de calma estremecedora, de relampagos mortales. Hemos abandonado los faroles oxidados y tomado la ruta dispar, ahora simplemente todo ha pasado, la calma ha sobrellevado nuestra amistad, por lo pronto sigue el viento en popa, seguro tendré razones para tenderme en el pasto y escribir poemas sueltos sin metro alguno, el instante nos arrobó peligrosamente, y tú ahí temerosa, deseando que un tren te lleve entre sus calderas de aquí para allá, sin aval, no se vale...
Esperaré corriendo en el bosque de orquideas... Para esto contraje los sentimientos más profundos, tedio y melancolía se fueron apoderando de mí, me sacaron del juego y perdí, poco a poco destrozé las raíces, tiré de ellas y construí una colonia de popularidad incierta hasta el punto de ser nada ni siquiera yo mismo, tenía lo que quería menos a ti, no me disgustaba la idea de tener recuerdos gratos y aventuras exitantes, no sé qué falló, quizá haya sido el exceso de cargas e ideas, algo existe en mi mente que no se puede aclarar,espero no sacrificar ideas...
Sólo me justificaré con ciertos fines, cuando todo haya finalizado, entonces tomaré el boleto y volaré hacia la represión, la libertad quizá fallida de Casal, aspirar a las regiones etéreas del Arte, allá donde vuelan los alciones sobre el mar....
Miraré de frente al sol y me sumergiré en falos de alegría, en sienes perfumadas y frondosas, después me perderé en tus pupilas verdes, en los nísperos que algún día bajamos de las estrellas fraguados de un sabor increíble, todo lo que deseo es que hayas sido feliz aun cuando nos hayan arrebolado las palabras, aun cuando nuestras ilusiones hayan fracasado por banas mentes insanas, el recuerdo de haber estado ahí me llena con un sudor fresco y delicioso, plantaciones de cafe, hongos silvestres y avellanas, dulces mangos, alegres campanas, quiméricas pasiones...
Porque te quiero como no sé querer, como si se llenara mi presencia de agotadoras y asfixiantes mariposas, como cuando te dije te quiero y no oíste bien, te hiciste la loca, ahora es demasiado tarde ¿no crees? por qué venir a invitarme a mil partes, acaso querés reponer tu error, acaso te habrás dado cuenta de mi risa insólita que es de amor, de angustia, de tedio enloquecido, quizá ya te hayas dado cuenta, ahora sólo falta que caigas en derredor... Ahora sólo falta tu espacio, tu aliento, tú, el tú, sólo tú...
Todo eres tú, todo eres nada, el hueso de la vida que ya no me place roer.
La esponja de mi corazón ya absorbió tus encantos, los ligó a mallas de acero oxidable y quejumbroso.
Los páneles solares dejarán de brillar, ahora la noche se posará en mi camino, cuervos espectrales, sensaciones ignotas con panes desesperados...
No soy un buen perdedor, qué más da, si los higos saben a gloria: tus besos sabrán a eternidad.
miércoles, 4 de noviembre de 2009
फ्लैट roof
Flat Roof____________________________________________________________________
La azotea de tus ojos me atrapa nuevamente, las sierpes se encadenan una a otra lentamente como un amargo chispazo de alegría, sabes que me debes mucho, yo pienso que me debes nada... ¡Hey linda! las azoteas pueden esperar, a través de la cornisa se dejan ver y atrapar, se pueden casi sentir ahí ocultas entre frisos y columnas antiquísimas. Debería de seguir mi camino y no dejarme llevar pero quién soy yo para dejar los cabos sueltos, debo terminar esto rápido y conciso con palabras dulces y alientos trementinos, como tú bien ya sabes. El sonido de los carros culebrea vorazmente; sin embargo, ahí estas tú para detener los instantes y agruparlos en hazes de luz etérea, Alción se ha sujetado a tu regazo y te ha dicho las palabras más sinceras y discretas, con eso podrías quedar dormida toda una eternidad envuelta en encomios y volutas transparentes, anda, ven, vamos a la azotea... El muchachito aquel se ha dejado llevar por la botella de ajenjo, se ha transmutado en un chorro de sangre hirviente, pozuelos de carbón se acumulan en su faz, es la hora exacta de caminar por el bosque para curar los sentidos... Estoy corriendo contigo, te perdono todo...
La azotea de tus ojos me atrapa nuevamente, las sierpes se encadenan una a otra lentamente como un amargo chispazo de alegría, sabes que me debes mucho, yo pienso que me debes nada... ¡Hey linda! las azoteas pueden esperar, a través de la cornisa se dejan ver y atrapar, se pueden casi sentir ahí ocultas entre frisos y columnas antiquísimas. Debería de seguir mi camino y no dejarme llevar pero quién soy yo para dejar los cabos sueltos, debo terminar esto rápido y conciso con palabras dulces y alientos trementinos, como tú bien ya sabes. El sonido de los carros culebrea vorazmente; sin embargo, ahí estas tú para detener los instantes y agruparlos en hazes de luz etérea, Alción se ha sujetado a tu regazo y te ha dicho las palabras más sinceras y discretas, con eso podrías quedar dormida toda una eternidad envuelta en encomios y volutas transparentes, anda, ven, vamos a la azotea... El muchachito aquel se ha dejado llevar por la botella de ajenjo, se ha transmutado en un chorro de sangre hirviente, pozuelos de carbón se acumulan en su faz, es la hora exacta de caminar por el bosque para curar los sentidos... Estoy corriendo contigo, te perdono todo...
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