Por qué discutir por banas pretensiones,
Por qué enamorar a la casta naturaleza,
Por qué suplir mis cantos con irresolubles pensamientos: por ti...
Por ti tedio y herrumbre que has encauzado mi espíritu arrebolado en zanjas tan profundas que ya no pueden sentir más, porque has dispuesto en mi interior un selva de concreto y unas pastillas de eufórica emoción.
Sabrás hasta dónde he llegado cuando haya fracasado,
Cuando sin sentido absoluto caiga en la angustia y la tristeza infinita,
Es por eso que te canto como no sé cantar,
Como si de repente la vida se
Como si un ciego me llevara a oler unas flores,
Como el mendigo y su cucharon sucio,
Es por ti tedio y herrumbre que estoy en el hoyo,
En la tristeza de mi soledad, de mis golpes amoratados y mi memoria roída por gruesos libros,
Es por ti tedio y herrumbre que he llegado a soslayar mi calma tan tremenda, tan vasta, tan pura.
Hoy en día mi fuego se ha calmado, gritaré para ver cómo lo siente el corazón, cómo lo depura y lo vanagloria, cómo, poco a poco, el dolor se va irguiendo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario